Con una votación que superó los 3,2 millones de sufragios, la senadora del Centro Democrático, Paloma Valencia, se consolidó como la candidata oficial de la Gran Consulta por Colombia, un mecanismo que reunió a diferentes líderes del espectro de centroderecha para definir una candidatura única de cara a las elecciones presidenciales.
El resultado no solo confirmó el liderazgo político de la senadora caucana dentro de su partido, sino que también envió un mensaje claro al panorama político nacional: la derecha colombiana busca reorganizarse y presentar un frente unido para disputar la Casa de Nariño.
La jornada electoral del domingo se convirtió en un punto de inflexión. Valencia no solo logró imponerse en la consulta, sino que lo hizo con una ventaja significativa que superó las expectativas de muchos analistas políticos. Su triunfo reafirma su posición como una de las voces más influyentes del uribismo y como una figura capaz de aglutinar diferentes corrientes de pensamiento dentro de la coalición.
La propuesta política que impulsó durante la consulta giró en torno a conceptos como la “economía fraterna”, el fortalecimiento institucional y la recuperación de la autoridad del Estado. Estos ejes fueron clave para conectar con un electorado que ha manifestado preocupación por temas como la seguridad, la estabilidad económica y el rumbo institucional del país.
De la competencia política a la construcción de unidad
Uno de los aspectos más relevantes que dejó la consulta fue el llamado a la unidad entre quienes participaron en la contienda. Durante las semanas previas, los candidatos protagonizaron debates intensos en los que defendieron distintas visiones sobre el futuro del país. Sin embargo, tras conocerse los resultados, el tono cambió hacia la cohesión política.
Figuras destacadas como Juan Daniel Oviedo, quien logró una votación considerable, anunciaron públicamente su respaldo a la candidatura de Valencia. Oviedo había logrado posicionarse como una alternativa atractiva para sectores jóvenes y urbanos, por lo que su apoyo representa un puente importante hacia nuevos votantes.
Por su parte, Vicky Dávila, reconocida por su influencia en la opinión pública y en el debate político nacional, también manifestó su disposición de respaldar el proyecto que ahora lidera la senadora del Centro Democrático.
A esta convergencia se suman líderes con amplia experiencia en la administración pública y la política nacional. Entre ellos destacan Mauricio Cárdenas, exministro de Hacienda con reconocimiento en temas económicos; Juan Manuel Galán, identificado con agendas de libertades civiles y modernización institucional; y Enrique Peñalosa, exalcalde de Bogotá y referente en temas de infraestructura y desarrollo urbano.
La coalición también incorpora liderazgos regionales como el de Aníbal Gaviria, quien ha tenido una trayectoria destacada en Antioquia, así como voces con experiencia en seguridad y defensa nacional, como el exministro Juan Carlos Pinzón.
En el ámbito legislativo, la presencia de David Luna también se perfila como un aporte importante dentro del equipo político que comienza a rodear la candidatura de Valencia.
Este grupo diverso de dirigentes busca proyectar una imagen de solidez política frente a las demás fuerzas que competirán en la elección presidencial. El objetivo es claro: construir una candidatura que logre reunir a distintos sectores del electorado bajo una agenda común.
Una propuesta basada en orden institucional y seguridad
Durante su discurso tras conocerse los resultados, Paloma Valencia resaltó que su proyecto político pretende continuar una visión de país basada en la legalidad, el respeto a las instituciones y el fortalecimiento del Estado.
En un mensaje dirigido a sus seguidores, la senadora recordó sus raíces en Popayán y afirmó que su propuesta política estará orientada a responder a las necesidades de los ciudadanos que sienten que el Estado ha perdido presencia en varias regiones del país.
“Vengo de Popayán, donde me enseñaron que el dolor de uno es el dolor de todos. Nuestra política estará dirigida a quienes hoy se levantan todos los días a trabajar y sienten que están solos frente a la inseguridad y la informalidad”, expresó durante su intervención.
Valencia también hizo referencia a los desafíos que enfrenta el país en materia de seguridad, especialmente en regiones como el Cauca, donde los conflictos armados y la presencia de grupos ilegales continúan generando preocupación entre la población.
En ese contexto, aseguró que uno de los pilares de su eventual gobierno será el fortalecimiento de la Fuerza Pública y la recuperación del control territorial por parte del Estado.
Reconocimiento a figuras del uribismo
En medio de su discurso, la candidata también dedicó palabras de reconocimiento a figuras del uribismo que han marcado el rumbo político de ese sector.
Valencia destacó el legado político del expresidente Álvaro Uribe Vélez, cuya figura sigue siendo central dentro del movimiento que lidera el Centro Democrático. Según la senadora, el proyecto político que ahora encabeza busca continuar la defensa de principios como la seguridad democrática, el fortalecimiento institucional y la confianza inversionista.
Asimismo, recordó la figura de Miguel Uribe, señalando que su memoria representa un símbolo de lucha contra la violencia que aún afecta a varias regiones del país.
También destacó el papel de María Fernanda Cabal, a quien calificó como una líder clave dentro del uribismo y una voz firme en la defensa de las ideas de la derecha colombiana.
El camino hacia las elecciones presidenciales
Tras la consulta, el escenario político comienza a reconfigurarse de cara a la primera vuelta presidencial, prevista para el 31 de mayo.
Con el respaldo obtenido en las urnas, Paloma Valencia emerge como una de las principales figuras de la centroderecha en Colombia. Su campaña buscará ampliar la base electoral de la coalición y posicionar propuestas centradas en la seguridad, la reactivación económica y el fortalecimiento institucional.
Entre los ejes programáticos que ha planteado se encuentran el respaldo a la Fuerza Pública, la promoción de la formalización laboral y el impulso a políticas que favorezcan el crecimiento económico.
Para sus seguidores, la consulta demostró que existe un amplio sector del electorado dispuesto a respaldar una propuesta política basada en la recuperación del orden y la estabilidad institucional.
Mientras tanto, para los analistas políticos, el verdadero reto comenzará ahora, cuando la candidata deba ampliar su mensaje más allá de la base tradicional del uribismo y conectar con sectores independientes del electorado.
Lo cierto es que la Gran Consulta por Colombia ya dejó una señal clara: la coalición tiene una líder definida y la derecha colombiana se prepara para disputar el poder con una candidatura que promete dar una batalla decisiva en las elecciones presidenciales.










