Durante un operativo de alta peligrosidad en la región del Catatumbo, tropas de la Fuerza de Tarea Vulcano lograron neutralizar una operación terrorista planeada por el ELN. La operación permitió descubrir un complejo sistema de almacenamiento ilegal de hidrocarburos protegido por trampas mortales.
Durante una búsqueda en el campo de Tibú, soldados descubrieron una piscina secreta que contenía combustible presuntamente robado. Para empeorar las cosas, el sitio había sido equipado con artefactos explosivos como mecanismo de protección para evitar que las autoridades se apoderaran del petróleo crudo.
Combate directo a mitad de ataque
Mientras las unidades militares realizaban la inspección técnica de la zona para proceder a la destrucción controlada de los explosivos que representaban una amenaza latente para los campesinos de la zona, fueron emboscados por miembros del grupo armado.
La agresión desencadenó un combate directo en el que soldados de la Segunda División tuvieron que responder bajo fuego para proteger su integridad y la de la población civil.
«Gracias a la rápida y oportuna reacción de nuestros soldados fue posible repeler la acción criminal», dijo el comando de las tropas en los canales oficiales.
Compromiso con el Catatumbo
El descubrimiento de estos yacimientos de hidrocarburos demuestra no sólo el robo sistemático de la infraestructura petrolera del país, sino también el uso indiscriminado de minas y explosivos por parte del ELN para proteger su economía ilícita.
El Ejército Nacional confirmó que las operaciones ofensivas en Norte de Santander continuarán de manera ininterrumpida, con el objetivo de neutralizar estas amenazas que causan temor y daño ambiental en las comunidades del departamento.












