Prevención del bullying: Entrenamiento emocional y protocolos claros, la clave en los colegios

Prevención del bullying: Entrenamiento emocional y protocolos claros, la clave en los colegios

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En vísperas del Día Internacional Contra el Bullying, que se celebra cada mes de mayo, el sistema educativo colombiano enfrenta un urgente desafío de convivencia. Según el Ministerio de Educación, entre 2020 y marzo de 2025 se registraron en el país 11.161 casos de bullying, ciberbullying y agresión. En Bogotá, la situación es crítica ya que, en el periodo 2020-2023, los casos reportados aumentaron un 674% entre adolescentes de 12 a 17 años.

Ante esta situación, los expertos coinciden en que la prevención no puede ser reactiva. Las instituciones educativas tienen la responsabilidad de crear un ambiente seguro a través de la educación emocional, protocolos de atención oportuna y una verdadera integración a las familias para prevenir la escalada de situaciones abusivas.

El modelo de entrenamiento emocional de TYQUY

Richmond Bilingual School ha tomado la delantera en la implementación de TYQUY, su programa institucional de formación emocional. Esta iniciativa se centra en desarrollar la inteligencia emocional, la empatía y el respeto por las diferencias como herramientas principales para que los estudiantes construyan relaciones saludables.

«El acoso no se previene sólo con sanciones o reacciones cuando el daño ya ha ocurrido. Se previene enseñando a los estudiantes a reconocer sus sentimientos, comprender el impacto de sus acciones y tratar a los demás con respeto», dijo Luis Eduardo Rivas, director de la Escuela Bilingüe Richmond.

Áreas de acción para la prevención

Para que un modelo de prevención sea efectivo, la institución enfatiza que las escuelas deben tomar acciones sostenidas en cinco áreas fundamentales:

Habilidades socioemocionales: Enseñar el reconocimiento de las emociones y la resolución de conflictos desde pequeños. Reglas claras: Establecer reglas de convivencia que sean conocidas por toda la comunidad y establecer consecuencias consistentes en caso de abuso. Vías de atención: Garantizar que los casos sean escuchados y tratados sin restar importancia a lo que está sucediendo. Capacitación docente: Dar herramientas a los adultos para intervenir de manera oportuna. Trabajo con Familias: Unificar criterios de respeto y uso de la tecnología entre el hogar y la escuela. Tecnología y prácticas de restauración.

Richmond Bilingual School está complementando su programa TYQUY utilizando Insight, una herramienta tecnológica que permite a los maestros evaluar las necesidades emocionales de cada estudiante en tiempo real. En América Latina, esta herramienta ha ayudado a más de 35.000 estudiantes y ha reducido las tasas de deserción en un 20%.

Además, a través de una alianza con Human Partner, el equipo docente se capacita en prácticas restaurativas basadas en cinco pilares: respeto, relación, responsabilidad, reparación y reintegración. Este enfoque pretende convertir los conflictos en oportunidades de cambio reconstruyendo los vínculos, en lugar de centrarse únicamente en las sanciones.

“Cuando un alumno tiene herramientas emocionales es más capaz de pedir ayuda, poner límites y defender a los demás. Por eso, la formación emocional debe tener un lugar central en la agenda escolar”, concluyó Rivas.

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