La candidatura presidencial de Abelardo de la Espriella sufrió un fuerte revés tras la revisión oficial de firmas realizada por la Registraduría Nacional.
Aunque el movimiento Defensores de la Patria presentó 5.049.855 apoyos ciudadanos, el organismo electoral anuló 3.071.747 registros por distintas irregularidades. La cifra equivale al 62% del total radicado.
Según el informe técnico, las inconsistencias incluyeron datos incompletos, cédulas inexistentes, duplicidad de registros y errores en el diligenciamiento de planillas.
Pese al alto nivel de rechazo, la candidatura permanece válida porque conserva cerca de dos millones de firmas aceptadas, muy por encima del umbral exigido por la ley.
No obstante, el episodio produjo un fuerte impacto político y reputacional. Especialmente porque De la Espriella ha construido buena parte de su discurso alrededor de conceptos como eficiencia, orden y autoridad institucional.
El caso también marcó un antecedente histórico: nunca antes una campaña presidencial en Colombia había acumulado un número tan alto de firmas invalidadas.










