Los alcaldes del sur de Norte de Santander han expresado su profunda preocupación por las fuertes lluvias que han azotado la región, provocando una serie de emergencias que han dejado en situaciones difíciles a varios municipios. La infraestructura vial resultó severamente afectada, particularmente la carretera La Soberanía, donde los deslizamientos de tierra obstaculizaron el paso y provocaron falta de comunicación.
La subida del nivel de los ríos ha provocado inundaciones, amenazando zonas residenciales y agrícolas e impactando en cultivos y ganado, poniendo en alerta a la población local. La crítica situación de Labateca preocupa especialmente al alcalde, Uriel Capacho, que ha destacado las molestias provocadas por la interrupción de las vías de comunicación, así como los daños en puentes e infraestructuras.
Urgencia de la intervención estatal
Ante esta situación, los líderes locales han hecho un llamado urgente al gobierno nacional para que se movilice rápidamente y brinde el apoyo necesario. Han solicitado la intervención de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y del Instituto Nacional de Vialidad (Invías). El objetivo es lograr una respuesta adecuada que satisfaga las necesidades más urgentes derivadas de la situación de emergencia.
El alcalde Capacho destacó que es importante que el gobierno departamental actúe con rapidez y realice un censo para determinar el número exacto de víctimas y el alcance de las pérdidas, obteniendo así datos precisos que faciliten el proceso de ayuda.
La rápida respuesta de los organismos nacionales y departamentales es crucial para mitigar el impacto de este fenómeno natural e iniciar medidas de recuperación que devuelvan a la normalidad a las regiones afectadas. Sin embargo, la comunidad también hace un llamado a la solidaridad y celeridad en las labores mientras continúan las lluvias, trayendo consigo un potencial aumento de los riesgos actuales.












