En dos meses, los trabajos de reparación del Puente Internacional Francisco de Paula Santander han avanzado significativamente y se encuentran en un 90% de avance. Esta estructura se vio afectada por la temporada de lluvias del mes de mayo, lo que provocó que el río Táchira creciera y golpeara el estribo del lado venezolano, comprometiendo la estabilidad del puente.
El gobernador del estado Táchira ha seguido de cerca estas obras e informó sobre los avances en la primera fase de reparaciones, que incluye la construcción de un muro ciclópeo de cuatro pisos. Este muro se utiliza para asegurar el estribo del puente en caso de crecida del río.
Está prevista una segunda fase que incluye el apuntalamiento de las cuatro columnas que sustentan la estructura del puente. El objetivo de este trabajo es garantizar la seguridad del tránsito vehicular entre las ciudades de Cúcuta y Ureña, un paso crucial para la conectividad entre Colombia y Venezuela.
Desde que se produjeron los daños, se han establecido horarios especiales para facilitar el cruce de los peatones mientras las autoridades siguen supervisando las obras. Dado que esta infraestructura es crucial para la movilidad y los intercambios entre ambos países, su rápida restauración es de suma importancia.












