El Gobierno anunció la militarización temporal de Cúcuta, Norte de Santander, luego de los recientes hechos de violencia registrados en esta ciudad fronteriza con Venezuela. La decisión se tomó después de un ataque con explosivos que dejó cuatro integrantes de la Policía Nacional heridos.
Según el anuncio oficial, el Ejército reforzará su presencia en la capital nortesantandereana y trabajará de manera coordinada con la Policía para fortalecer el control territorial, proteger a la población y combatir las estructuras criminales que operan en la región.
Las autoridades señalaron que la medida tendrá carácter temporal y se mantendrá mientras se logra estabilizar el orden público.
Cúcuta representa un punto estratégico para las organizaciones armadas ilegales debido a su ubicación fronteriza y a la existencia de numerosos pasos irregulares utilizados para actividades como el contrabando, el narcotráfico y el tráfico de migrantes.
En esta zona tienen presencia estructuras como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), disidencias de las antiguas FARC y el Clan del Golfo, organizaciones que se disputan el control territorial y de las economías ilegales.
La Defensoría del Pueblo ha advertido sobre los riesgos que representa la expansión de estos grupos armados para las comunidades, especialmente por las amenazas, los secuestros, los homicidios, las desapariciones forzadas y otros hechos de violencia.
Como parte de la estrategia de seguridad, el Gobierno anunció que el próximo martes comenzará una campaña militar y policial especial en Cúcuta, acompañada de un bloque de seguridad urbana que contempla operativos contra las estructuras delincuenciales.
El hecho más reciente ocurrió el martes, cuando un artefacto explosivo detonó cerca del puente internacional que comunica con el municipio venezolano de Ureña, dejando cuatro uniformados lesionados.
Aunque las primeras hipótesis de las autoridades apuntan a una posible responsabilidad del ELN, hasta el momento esa organización no ha reivindicado el ataque.
La militarización busca reforzar la seguridad en una de las zonas más sensibles del país por su ubicación estratégica y la presencia de grupos armados ilegales.












