En un operativo relámpago llevado a cabo en menos de 72 horas, la Policía Nacional y el Ministerio Público detuvieron al seudónimo “Demonio” -presunto autor- y a dos de sus presuntos empleados de logística. Las autoridades revisaron más de 400 horas de video y registraron varias propiedades vinculadas a la organización criminal alias “Porras”.
Cúcuta, Norte de Santander. Miércoles 10 de junio de 2026. En un vigoroso operativo de investigación realizado en un tiempo récord de no más de 72 horas, la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la República y su Dirección Departamental Norte de Santander, lograron capturar a los tres presuntos responsables del asesinato del periodista de justicia Cristian Hernando Herrera Nariño, crimen ocurrido el pasado sábado 6 de junio en el barrio Quinta Oriental de Cúcuta.
El operativo operativo, ordenado directamente por el director general de la Policía Nacional, general William Rincón Zambrano, involucró a un equipo altamente crítico integrado por el Grupo Vida de la DIJIN, la SIJIN, la Sección de Inteligencia Policial (SIPOL), el CTI y el GAULA de la Policía Metropolitana de Cúcuta (MECUC). Los tres detenidos fueron puestos a disposición de las autoridades responsables sobre órdenes de aprehensión vigentes por homicidio y concierto para delinquir y se encuentran a la espera de que un juez de control de garantías aclare su situación jurídica.
Alias “Demonio”, “El Diablo” y la conexión con la “familia P”
El cuidadoso proceso de investigación y investigación criminal permitió identificar plenamente los roles individuales dentro de la operación del asesino a sueldo:
Alias »Demonio» (también conocido como «El Diablo» por fuentes investigativas): Conocido como el presunto autor y sicario que disparó al comunicador. Según el informe policial, esta persona ha sido vinculada con asesinatos y hurtos en la región fronteriza y tiene vínculos delictivos directos con alias “Porras”, temido líder criminal que se encuentra privado de su libertad y que lidera el Grupo Delincuencia Organizada Común (GDCO) conocido como la “Familia P”. Alias “Wilmer” y Alias “Angélica”: Registrado como empleado. Según la fuerte evidencia física, la pareja supuestamente proporcionó la planificación, la inteligencia avanzada, la vigilancia y el apoyo logístico necesarios para llevar a cabo el ataque. Más de 400 horas de vídeo y metraje incautadas
Para lograr este resultado en menos de tres días, los investigadores criminales realizaron un extenso trabajo técnico que incluyó más de 400 horas de análisis y revisión de videos de cámaras de seguridad y vigilancia de las zonas donde ocurrió el asesinato. De manera similar, se llevaron a cabo aproximadamente 40 horas de vigilancia encubierta y vigilancia detallada en cuatro propiedades en la capital del norte, Santander.
Durante el proceso de búsqueda e incautación, las autoridades judiciales lograron incautar material importante para el juicio:
Cuatro motocicletas: Una de ellas quedó plenamente identificada mediante el análisis de imágenes como el vehículo con el que el sicario se acercó al periodista y lo atacó. Vehículo tipo taxi: Presuntamente utilizado para labores de cobertura y vigilancia. Tres celulares: Los cuales serán sometidos a análisis forenses para extraer rastros de comunicaciones internas antes, durante y después del ataque. Apoyo a la prensa libre y efectividad de recompensas
El director general de la institución armada destacó que la Policía Nacional no escatimará esfuerzos para proteger el libre ejercicio de la información, calificándolo como piedra angular del Estado de derecho.
«Este resultado demuestra que no descansaremos hasta llevar ante la justicia a quienes atentan contra la vida de los colombianos y que realizan una importante labor informativa. La libertad de prensa es una piedra angular de nuestra democracia y cualquier ataque contra periodistas será investigado al máximo de su capacidad institucional». — General William Rincón Zambrano, Director General de la Policía Nacional.
Los mandos institucionales agradecieron particularmente al Gobierno de Norte de Santander y a la Secretaría de Seguridad Ciudadana de San José de Cúcuta por su solidaridad y por la oportuna recompensa de hasta 100 millones de pesos coordinados desde el primer momento. Las autoridades confirmaron que la cooperación ciudadana y las denuncias sobre llamadas confidenciales fueron cruciales para agilizar la localización y arresto de los sospechosos de silenciar el trabajo periodístico.












