En un operativo conjunto y coordinado, tropas del Ejército Nacional propinaron un golpe decisivo a las finanzas del Frente Juan Fernando Porras Martínez del Grupo Armado Organizado (GAO) ELN. El operativo, liderado por el Comando Contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales (CONAT), resultó en la destrucción de un megalaboratorio destinado al procesamiento de clorhidrato de cocaína.
El complejo de cultivo de coca estaba ubicado en la vereda Peña de la Virgen, una zona del municipio de Villacaro caracterizada por una difícil accesibilidad topográfica. Allí las tropas encontraron una infraestructura de 15 edificaciones rústicas que sirvieron como centros de procesamiento, almacenamiento y logística.
gran convulsión
Al registrar la zona, soldados del Batallón de Operaciones Terrestres N° 8 y miembros de la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional lograron encontrar:
960 kilogramos de clorhidrato de cocaína pura. 264 galones de cocaína en suspensión. 165 galones de base de cocaína en solución. 1,558 galones de insumo líquido y 250 kilogramos de insumo sólido. Máquinas y dispositivos especiales para la cristalización del alcaloide.
Según inteligencia militar, esto significa que el ELN ya no recibirá aproximadamente 5.459 millones de pesos, debilitando drásticamente su capacidad de financiamiento para actividades criminales en la región.
Neutralización de amenazas
La operación no estuvo exenta de riesgos. Como no había otros grupos armados en este enclave en particular, el ELN había equipado el recinto con trampas mortales. Los soldados encontraron un artefacto explosivo improvisado que los subversivos planeaban activar al paso de las tropas. El equipo de expertos logró destruir la carga de forma controlada sin afectar al personal.
“Continuamos la ofensiva militar con la misión de seguir incidiendo en las finanzas ilícitas, proteger el medio ambiente de precursores químicos y, sobre todo, proteger la vida de los colombianos”, enfatizó el comando responsable de la operación.
Apoyo y coordinación aérea.
El éxito de esta misión fue posible gracias al apoyo de la Aviación del Ejército y de la Fuerza Aeroespacial de Colombia, que facilitó la operación de las unidades de élite en este terreno de alta complejidad. Con este golpe, el Ejército Nacional reafirma su compromiso de desmantelar la economía ilegal que alimenta el conflicto en el oriente del país.











