La llegada de lluvias de fin de año de mayor intensidad a la habitual, según informó el Ideam, con acumulaciones por encima de los promedios históricos en gran parte de las regiones Andina, Caribe y Pacífico, aumenta significativamente el riesgo en las carreteras. Factores como la visibilidad limitada, la pérdida de agarre y el riesgo de resbalar ponen en peligro la seguridad en cada viaje.
En este contexto, los expertos de Goodyear destacan que la seguridad en la conducción en carreteras mojadas depende en gran medida del estado óptimo de los neumáticos y del uso de un estilo de conducción preventivo.
1. El desgaste del laboreo es crucial para prevenir el aquaplaning
La profundidad del arado se convierte en una medida de seguridad básica durante la temporada de lluvias. Cuanto más cerca esté la banda de rodadura de las tiras de desgaste (2,5 mm o 3,0 mm), menor será la capacidad del neumático para eliminar agua. Esto aumenta el riesgo de que el vehículo pierda contacto con el asfalto, fenómeno conocido como aquaplaning. Los expertos consideran que el diseño de la banda de rodadura es crucial para la tracción y la estabilidad, y una banda de rodadura desgastada limita el drenaje del agua, haciendo que la carretera sea más resbaladiza, especialmente al comienzo de las precipitaciones.
2. La presión adecuada mejora el agarre y evita fallos inesperados
Mantener la presión correcta de los neumáticos es fundamental ya que una presión incorrecta afecta directamente a la zona de contacto con el asfalto. Una presión excesiva minimiza la superficie de apoyo y reduce el agarre, mientras que una presión insuficiente provoca sobrecalentamiento, deformación y desgaste desigual. Se recomienda medir y ajustar la presión al menos una vez al mes, siempre siguiendo las especificaciones del fabricante del vehículo.
3. En tiempo húmedo, la conducción debe ser más silenciosa y más temprana.
Ajustar su estilo de conducción es tan importante como revisar sus neumáticos. En carreteras mojadas, es importante aumentar la distancia de seguridad con el vehículo que circula delante y evitar aceleraciones o curvas bruscas. Si hay que frenar, se recomienda por seguridad vial hacerlo con firmeza y constancia, especialmente si el vehículo dispone de sistema ABS. La primera media hora de lluvia es la más peligrosa ya que la mezcla de agua y escombros del camino aumenta la superficie resbaladiza.
4. La seguridad también incluye la visibilidad
Las fuertes lluvias afectan directamente la visibilidad del conductor y la percepción que los demás tienen del vehículo. Por eso, es importante comprobar el estado de los limpiaparabrisas antes de cada viaje y asegurarse de que limpian el cristal sin dejar marcas. Además, es importante comprobar que todas las luces funcionan y están alineadas correctamente. Los pequeños fallos en estos sistemas representan un factor de riesgo importante.
5. Considere el objetivo según las previsiones.
Las autoridades del Ideam advirtieron que los patrones de precipitaciones variarán según la zona del país. Se esperan lluvias de moderadas a intensas en la región andina hasta mediados de diciembre (centradas en Cundinamarca, Antioquia, Boyacá y Santander) y fuertes lluvias en la región del Caribe hasta principios de diciembre (principalmente en Bolívar, Córdoba y Sucre). En la región del Pacífico prevalecerán condiciones diferentes hasta finales de noviembre. Aunque las autoridades recomiendan evitar la conducción nocturna por zonas montañosas por el riesgo de desprendimientos de tierras, los expertos de Goodyear insisten en que los neumáticos en buen estado son el primer y más importante elemento de seguridad para circular en condiciones adversas.












