¿Se acabó el 4×1000? Cinco claves para entender qué está pasando con este impuesto en Colombia

¿Se acabó el 4×1000? Cinco claves para entender qué está pasando con este impuesto en Colombia

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En los últimos meses la frase: “Se acabó el 4×1000” ha estado circulando fuertemente en las calles y redes sociales de Colombia. Sin embargo, la realidad técnica y financiera es diferente. Aunque la ley prevé cambios importantes, el Impuesto a los Movimientos Financieros (GMF) sigue vigente y sigue siendo uno de los impuestos que más dudas genera entre los ciudadanos.

Para dar claridad, la plataforma de software contable Siigo ha publicado cinco claves básicas para entender el estado actual de este impuesto y por qué muchos colombianos no han sentido el cambio en la práctica.

1. El 4×1000 sigue vivo y presente

El GMF es un impuesto gubernamental que grava operaciones como retiros, transferencias y pagos a través de bancos o billeteras digitales. Por cada $1,000 que usted se muda, el estado recibe $4. Si bien puede parecer una cantidad pequeña para transacciones individuales, para quienes realizan mudanzas frecuentes por motivos personales o comerciales, la cantidad acumulada tiene un impacto real en su flujo de caja.

2. La ley ha cambiado, pero la tecnología sigue siendo deficiente

La reforma tributaria de 2022 introdujo una innovación importante: la capacidad de mantener múltiples cuentas exentas de impuestos al mismo tiempo, siempre que los movimientos mensuales totales entre todas las cuentas no superen aproximadamente los $18 millones (UVT actual).

El gran obstáculo es que este cambio requerirá que todos los bancos y fintechs compartan información en tiempo real para rastrear cuánto dinero mueve un usuario en el sistema. Este “sistema de información unificado” aún presenta desafíos tecnológicos y operativos que han retrasado su implementación homogénea.

3. En la práctica, todavía se aplican las “viejas reglas”.

Debido a los retrasos técnicos mencionados, millones de colombianos continúan operando bajo el modelo anterior: solo una cuenta puede marcarse como exenta. Si un usuario transfiere dinero desde una segunda cuenta, se le cobrará automáticamente 4×1000, incluso si los movimientos mensuales totales son pequeños. Esto ha generado confusión y la sensación de que la reforma no se está implementando.

4. Independientes y pymes: los más afectados

Los empresarios y autónomos son los que más sufren la carga del impuesto. Al separar los gastos personales de los gastos comerciales, pagar la nómina o mover recursos entre diferentes productos financieros, terminan pagando el impuesto varias veces.

«El debate en torno al 4×1000 muestra la importancia de entender cómo los impuestos financieros afectan directamente a las carteras. Hoy en día hay mucha confusión sobre qué ha cambiado y qué realmente sigue igual», explica David Ortiz, CEO de Siigo.

5. ¿Qué hacer mientras se produce el cambio general?

Los expertos recomiendan a los usuarios actuar estratégicamente:

Consulta la cuenta exenta: Asegúrate de que tu cuenta con más movimientos sea la que tiene el beneficio de exención. Evita transferencias innecesarias: Cualquier movimiento entre cuentas propias de diferentes bancos podría generar una tarifa si el sistema aún no está conectado. Estén atentos: los avances regulatorios pronto podrían hacer que los beneficios de múltiples cuentas sean una realidad para todas las empresas.

De momento, el 4×1000 no ha desaparecido; Se trata simplemente de una larga transición hacia un modelo más flexible que el sistema financiero colombiano todavía está tratando de deshacer.

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