En un acto sin precedentes, el presidente Gustavo Petro ha dado la orden a la policía de Colombia para desmontar la valla que exhibía recompensas por Nicolás Maduro y Diosdado Cabello en la ciudad de Cúcuta, en la frontera con Venezuela. Esta decisión ha generado una ola de reacciones en ambos lados de la frontera, especialmente en un contexto de creciente tensión política con Estados Unidos y el senador Marco Rubio liderando críticas desde el norte. La medida marca un giro significativo en la política colombiana hacia el régimen venezolano.










