Expertos alertan de aumento de quemaduras laborales en Colombia y llaman a prevención urgente

Expertos alertan de aumento de quemaduras laborales en Colombia y llaman a prevención urgente

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Los accidentes industriales nacionales siguen siendo un problema importante, con una gran complejidad médica y graves repercusiones socioeconómicas. Según los indicadores oficiales consolidados por la Asociación de Aseguradores de Colombia (Fasecolda), en 2025 se reportaron un total de 529.087 accidentes industriales, un promedio de más de 1.449 casos diarios. Dentro de este universo de accidentes, se estiman 5.150 eventos graves y 433 muertes que están directamente relacionados con incidentes en el desempeño de las funciones laborales.

En este alarmante contexto, las quemaduras graves experimentan una preocupante tendencia ascendente y, por sus profundas consecuencias físicas, psicológicas, sociales y productivas, representan una de las contingencias más costosas y difíciles que debe afrontar el sistema general de seguridad social en salud. Esta realidad centró las discusiones del encuentro académico liderado por el Departamento de Quemados del Hospital San Vicente Fundación Medellín, un espacio técnico donde especialistas coordinaron nuevos lineamientos para la formulación de terapias operativas de prevención, atención de emergencia y rehabilitación.

Radiografía estadística y sectores de mayor riesgo.

Los análisis estadísticos presentados en el simposio estiman que en 2025, con base en el historial de accidentes mayores, se habrían registrado casi 3.450 casos de quemaduras laborales en Colombia. Los sectores operativos concentran la mayoría de las emergencias, lo que demuestra que los operadores de la industria manufacturera encabezan los índices de riesgo con un récord de 83.298 accidentes. El sector agrícola ocupó el segundo lugar con 35.750 casos, seguido de la minería con 15.471 denuncias.

Los mecanismos de lesión predominantes corresponden a la categoría térmica -provocados por contacto con líquidos en ebullición o exposición directa a líneas de llama-, acompañados de accidentes de origen eléctrico y quemaduras químicas provocadas por manipulación inadecuada de bienes industriales.

“Para nosotros la prevención es lo más importante. El aumento de casos de quemaduras por accidentes laborales nos ha llevado a organizar este simposio con el objetivo de fortalecer la gestión de riesgos en las empresas. Atendemos principalmente quemaduras por llama y eléctricas, pero también atendemos casos en oficinas vinculados a fallas de cables o equipos. Cuando estos eventos ocurren, es importante brindar atención inmediata. En el Hospital San Vicente Fundación Medellín contamos con una unidad de quemados con la experiencia, la tecnología y el equipo humano necesarios para brindar una gestión integral y oportuna”, dijo Dr. Hidalgo Vélez, jefe del departamento de quemados del establecimiento.

Ampliación de las lesiones y abordaje de la rehabilitación.

Durante 2025, el departamento de quemados del hospital atendió directamente 109 casos de pacientes con quemaduras derivadas de accidentes laborales. Los datos clínicos muestran que el 78% de estos pacientes tenían quemaduras menores que involucraban menos del 10% de la superficie corporal total, pero localizadas en áreas específicas de alta funcionalidad como los miembros superiores (manos y brazos), miembros inferiores, cara y cuello.

Los casos graves supusieron el 15% del total y se situaron en un rango de afectación de entre el 10% y el 19% del cuerpo, siendo el principal desencadenante las descargas eléctricas de alto voltaje que producen una mayor extensión del trauma en zonas críticas como el tronco.

«Las quemaduras más comunes que tratamos son por llamas o explosiones y afectan principalmente a las manos, la cara y el pecho, lo que repercute directamente en la calidad de vida y en la posibilidad de reincorporarse al trabajo. Hoy estamos viendo un aumento importante de los casos, incluso en sectores como la hostelería y la restauración, donde el aumento de la actividad también trae consigo mayores riesgos. Por eso, es importante que las empresas intensifiquen la prevención, formen a sus empleados y revisen sus protocolos de seguridad. Pero cuando se produce un accidente, es importante actuar inmediatamente, asegurando una adecuada atención de urgencia y acudir a centros especializados con experiencia.” en la atención integral del paciente, incluyendo la rehabilitación en las primeras etapas, también es importante asegurar la afiliación al sistema de seguridad social, ya que los trabajadores informales son los de mayor riesgo en estos casos”, agregó el doctor Juan Carlos Parra Peláez, jefe del servicio de medicina física y rehabilitación del centro.

El simposio concluyó con un fuerte llamado a fortalecer la cultura del autocuidado, fortalecer el seguimiento del cumplimiento de las normas de salud ocupacional y optimizar las inversiones corporativas en equipos de protección personal, reconociendo que el costo de la prevención es significativamente menor que el impacto humano y financiero de una lesión de por vida.

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