Carlos Queiroz, quien fue seleccionador de Colombia entre 2019 y 2020, hizo una contundente declaración en su reciente encuentro con la prensa colombiana justo antes del partido entre Colombia y Ghana. Queiroz, ahora entrenador de la selección de Ghana, aprovechó para recordar la difícil situación del entrenador de porteros Des McAleenan, que culminó con su muerte en 2021.
En una emotiva intervención, Queiroz explicó que “nuestro entrenador de porteros al servicio de Colombia falleció a consecuencia del Covid”. Recordó cómo McAleenan se quedó solo en Bogotá y enfrentó una profunda depresión después de 21 días de aislamiento y sin apoyo. Queiroz destacó la importancia de no olvidar su sacrificio y pidió a la asociación que reconozca a la familia del fallecido técnico.
Des McAleenan, pilar del cuerpo técnico de Queiroz durante su paso por Colombia,
Des McAleenan, un pilar del cuerpo técnico de Queiroz durante su mandato en Colombia, fue encontrado muerto en su casa de Dublín el 26 de febrero de 2021. Su trágica muerte se produjo después de que no pudo acompañar al equipo en los últimos partidos que dirigió Queiroz tras dar positivo por Covid-19. La falta de apoyo durante su aislamiento fue un punto crítico que Queiroz destacó en varias ocasiones.
En una entrevista anterior con los medios colombianos, Queiroz había culpado a la asociación de fútbol de las circunstancias que llevaron a la muerte de McAleenan. En ese contexto, destacó que todos los miembros del equipo trabajaron con compromiso y profesionalismo, incluso en las difíciles condiciones provocadas por la pandemia. Su testimonio destacó cómo la falta de apoyo y el ambiente desalentador afectaron la salud mental de McAleenan y éste cayó en una depresión que lamentablemente lo llevó al suicidio.
Los comentarios de Queiroz reflejan un profundo dolor y fuertes críticas a cómo la asociación manejó la situación del cuerpo técnico en un momento tan crítico. Dijo que McAleenan quedó en un estado de depresión después de separarse del grupo, hecho que se sumó a su sufrimiento durante un momento ya difícil debido a la pandemia.
Queiroz también accedió a detallar la situación que rodea su salida como técnico de la selección colombiana luego de una importante derrota ante Ecuador. Aunque la federación anunció que ambas partes habían acordado su salida, Queiroz sugirió que la presión ejercida por ciertas personas dentro de la estructura de la federación fue un factor influyente en su despido. Identificó a Álvaro González Alzate, segundo al mando de la Federación Colombiana de Fútbol, como pieza clave en el proceso y reveló que fue él quien primero pidió su renuncia.
Este intercambio de declaraciones y el reclamo de Queiroz contra McAleenan resaltan un tema delicado en el fútbol colombiano, particularmente relacionado con la salud mental de los profesionales del deporte. En un entorno donde el rendimiento y la presión son constantes, los desafíos que enfrentan los entrenadores y el personal de apoyo pueden tener consecuencias muy graves si no se gestionan adecuadamente.
Cuando Queiroz asumió el cargo de director técnico de Ghana en abril de este año, se llevó consigo tanto las experiencias como las lecciones aprendidas de su estancia en Colombia. En este nuevo capítulo de su carrera volverá a enfrentarse a la selección cafetera, un partido que es importante no sólo en el contexto del Mundial, sino también a nivel personal y emocional para el portugués y quienes lo conocen.
La Federación Colombiana de Fútbol se encuentra ahora en una encrucijada y tiene la oportunidad de reflexionar sobre el legado de McAleenan y tal vez hacer los esfuerzos necesarios para mejorar las condiciones no sólo de sus jugadores, sino también de todo el cuerpo técnico que lucha dentro del certamen profesional.












