En un vibrante discurso desde la tierra de Shakira, la candidata presidencial Paloma Valencia lanzó lo que analistas consideran su propuesta más agresiva en materia de orden público. Bajo el lema de que es hora de que los colombianos vuelvan a casa sin temor por sus vidas o las de sus hijos, Valencia presentó un plan que combina tecnología de vanguardia, reformas judiciales y un apoyo irrestricto a la Fuerza Pública.
Adiós a los “abrazos”: Mano dura contra la delincuencia
Valencia fue enfática al criticar la política de seguridad actual, afirmando que el país ha estado «arrodillado ante los violentos». En su intervención, la candidata prometió un cambio radical de doctrina:
Cero tolerancia: «Ni un voto por el que cree que a los violentos hay que abrazarlos y celebrarlos», sentenció ante una multitud enérgica.
Control territorial: Aseguró que la Fuerza Pública no volverá a dejar solos a los pueblos y que el mando y control se sentirá en cada rincón del territorio nacional.
Tecnología y Vigilancia: Ojos en el cielo y en la calle
La propuesta no se queda solo en el discurso retórico
Incluye un componente tecnológico masivo:
Drones y Cámaras: Un despliegue de drones sobrevolará las calles para prevenir atracos y perseguir criminales en tiempo real.
Red de Participación: Valencia planea revivir y fortalecer las redes de informantes en gremios como el de los taxistas y en las juntas barriales. «Los ojos del ciudadano que informa van a ser más eficaces que cualquier cámara», afirmó.
Reforma al Sistema Carcelario y Justicia
Uno de los puntos que más aplausos generó fue su postura sobre el sistema penitenciario. Valencia prometió:
40.000 nuevos cupos carcelarios para acabar con el hacinamiento y asegurar que los delincuentes permanezcan tras las rejas.
Fin de los privilegios: Fue tajante al advertir que con ella «no habrá fiestas en las cárceles, sino trabajo», junto a una reforma profunda al INPEC para extirpar la corrupción.
El factor femenino en el poder
Cerrando con una referencia cultural poderosa, la candidata reafirmó que el liderazgo femenino es sinónimo de carácter. «Claro que esto lo puede hacer una mujer, porque las mujeres no lloran, las mujeres gobiernan», exclamó, ligando su visión de seguridad con el respeto a los derechos humanos y la recuperación de la confianza en las instituciones.
Con esta postura, Paloma Valencia busca consolidarse como la opción que devolverá la tranquilidad a las familias colombianas, apostando por una «fuerza pública aliada de la ciudadanía» que permita, finalmente, vivir sin miedo.












