El debut de Neymar en el Mundial de 2026 tendrá que esperar. El delantero estrella de Brasil no viajará con la delegación al partido contra Haití previsto para este viernes. Así lo confirmó la Federación Brasileña de Fútbol (CBF) en un comunicado dirigido a los medios. Este anuncio se produce después de que Neymar, máximo goleador de la historia de la selección brasileña con 79 goles, regresara a los entrenamientos con el equipo tras recuperarse de una lesión en el gemelo derecho que sufrió mientras jugaba en el Santos hace un mes.
El técnico de la Canarinha, Carlo Ancelotti, había expresado su esperanza de contar con Neymar para el segundo partido del Grupo C, que se jugará en Filadelfia. Sin embargo, tanto el cuerpo técnico como Ancelotti han decidido no apresurar su regreso a los terrenos de juego, sino priorizar su salud y evitar así una recaída que pueda poner en peligro su participación en fases cruciales del torneo.
La CBF dejó claro en su comunicado que Neymar permanece en Nueva Jersey para continuar con su recuperación y aprovechar los últimos tramos de su proceso de curación. Aunque esta decisión es difícil, se pretende que el jugador pueda aportar al equipo en los momentos más críticos del Mundial.
Brasil necesita mejorar su desempeño después de un tibio empate 1-1 con Marruecos en su primer partido el sábado pasado en East Rutherford, en las afueras de Nueva York. Aunque Haití es considerado el equipo más débil del grupo, el equipo necesita una victoria para recuperar la confianza y recuperar el apoyo de sus aficionados.
Mientras la Seleção se prepara para enfrentarse a Haití, Ancelotti quiere reforzar aún más el vínculo con la afición brasileña que recibió con gran entusiasmo su llegada hace un año. El técnico es el primer extranjero que dirige al equipo en seis décadas, lo que genera expectativas adicionales ante los ojos de un público ansioso por ver brillar a su equipo en el Mundial.
Con un prestigio cimentado en años de éxito y récords en Europa, Ancelotti cuenta con el apoyo y la confianza de una afición que sueña con revivir los días de gloria del fútbol brasileño. El objetivo de este torneo es claro: competir al más alto nivel y demostrar que Brasil sigue siendo una potencia en el fútbol internacional.












