La indignación y la preocupación se han apoderado de los habitantes del Catatumbo tras un trágico incidente en el que un campesino resultó herido tras caer en un campo minado. El hecho tuvo lugar en la vereda El Retiro, cerca de Orú 7, en el municipio de Tibú, zona rural del Norte de Santander. La explosión provocó heridas en una de sus extremidades y aumentó el miedo en las comunidades rurales que viven a diario con el peligro de estos artefactos mortales.
Este alarmante hecho fue reportado por líderes comunitarios quienes expresaron preocupación por la presencia de minas antipersonal en caminos rurales, obligando a los pobladores a transitar con extrema precaución y aumentando el peligro para todos, incluidos niños, adultos mayores e incluso animales.
Estadísticas del Sistema de Análisis de Grupos Armados en Colombia muestran que comunidades como Tibú, El Tarra, Teorama, Convención y El Carmen se ven fuertemente afectadas por las minas, aumentando la vulnerabilidad de sus habitantes. Los efectos devastadores de estos explosivos el año pasado no hicieron distinción entre las víctimas y afectaron tanto a personas como a animales.
Se deben tomar medidas urgentes para eliminar estos dispositivos para garantizar la seguridad de los habitantes del Catatumbo, quienes están en constante riesgo al realizar sus actividades diarias. La comunidad espera que las autoridades tomen medidas efectivas para prevenir futuras tragedias y garantizar un entorno libre de minas.












