Chocolate y salud: mitos y verdades sobre el alimento más deseable del mundo

Chocolate y salud: mitos y verdades sobre el alimento más deseable del mundo

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El chocolate es sin duda uno de los alimentos más populares a nivel mundial. Sin embargo, su reputación suele oscilar entre un “placer poco saludable” y un “superalimento”. Para comprender su verdadero efecto en el organismo, es importante distinguir entre las propiedades del cacao puro y los componentes de las barras comerciales procesadas.

El contenido de cacao: la clave para la salud

Existe la creencia popular de que todo el chocolate aporta beneficios, pero esto es un mito. Aunque el cacao contiene valiosos compuestos bioactivos, la mayoría de los beneficios provienen de los flavonoides, particularmente los flavanoles, que tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

Fabiana Cremer García, nutricionista y miembro del Consejo Asesor de Nutrición de Herbalife, aclara que el procesamiento es crucial:

«En general, cuanto mayor es el contenido de cacao, mayor tiende a ser la concentración de estos compuestos bioactivos». Por tanto, los chocolates con bajo contenido en cacao y grandes cantidades de azúcar y grasas, como el chocolate con leche entera o el chocolate blanco, suelen tener menores concentraciones de estas sustancias. Lo ideal es elegir versiones que contengan un 80% o más de cacao, pero aun así consumirlo con moderación.

Lo que confirma la ciencia: fibra y nutrientes

Es cierto que el cacao 100% en polvo es una fuente importante de fibra. Dependiendo de cómo se procese, puede contener entre un 30% y un 35% de fibra. Según la nutricionista, “una dieta rica en fibra ayuda a prolongar la sensación de saciedad, contribuye al buen funcionamiento intestinal y se asocia a un mejor control del peso corporal”.

También es un mito que el cacao carece de nutrientes. Además de antioxidantes, aporta vitaminas del complejo B y minerales esenciales como el magnesio (favorece la función muscular), el hierro (vital para las células sanguíneas) y el potasio (importante para la presión arterial).

Corazón, estado de ánimo y microbiota

Diversos estudios muestran otros beneficios atribuidos al cacao:

Salud Cardiovascular: Es cierto que favorece la circulación sanguínea. Un metaanálisis publicado en el American Journal of Clinical Nutrition confirmó que los flavanoles mejoran la dilatación de los vasos sanguíneos. Estado de ánimo: Es cierto que su consumo puede mejorar el bienestar ya que contiene compuestos como la teobromina, la feniletilamina y el triptófano, un aminoácido precursor de la serotonina. Salud intestinal: Es cierto que los polifenoles del cacao ayudan a nutrir las bacterias beneficiosas del intestino, como las de los géneros Lactobacillus y Bifidobacterium, promoviendo una microbiota equilibrada. Protección celular: Cierto es que sus compuestos fenólicos como la epicatequina y la catequina ayudan a neutralizar los radicales libres y así proteger el organismo del envejecimiento celular. ¿Engorda o está prohibido para diabéticos?

Es un mito común que el chocolate por sí solo engorda. El aumento de peso depende del equilibrio energético general y de los hábitos alimentarios. Una ración de 20 a 30 gramos de chocolate negro se puede integrar en una dieta equilibrada.

Por último, también es un mito que las personas con diabetes deberían eliminarlo por completo. La clave es tener en cuenta la cantidad, el contenido de azúcares añadidos y el contexto general de la dieta del paciente, siempre bajo supervisión nutricional. La recomendación de los expertos es clara: la calidad del cacao y la moderación en las raciones son los pilares para disfrutar de este alimento sin comprometer la salud.

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