Como parte del plan operativo Ayacucho Plus, unidades del Ejército Nacional adscritas al Grupo de Caballería Mediana No. 5 General Hermógenes Maza lograron localizar y desmantelar dos válvulas ilegales en el oleoducto Caño Limón-Coveñas. La infraestructura afectada se ubicó cerca de la vereda Puerto Nuevo, zona rural del municipio de Cúcuta, Norte de Santander.
Luego de ubicar los elementos, tropas aseguraron el perímetro para permitir el ingreso del personal técnico especializado encargado de retirar las válvulas, sellar las perforaciones y reparar integralmente la infraestructura estratégica del país.
Impactos ambientales y financiamiento del narcotráfico
La extracción clandestina de hidrocarburos no sólo es un delito contra la infraestructura del país, sino que también tiene graves consecuencias ecológicas. Los derrames de petróleo causados por estas perforaciones contaminan fuentes de agua vitales para la región, degradan los suelos e impactan significativamente los ecosistemas locales.
Más allá del daño ambiental, la inteligencia sugiere que este recurso es transportado a laboratorios de narcotráfico por medios artesanales. Allí el hidrocarburo se procesa en derivados como el “Pategrillo”, sustancia utilizada como combustible esencial en la producción de clorhidrato de cocaína.
“Con este resultado, el Ejército Nacional continúa contribuyendo a la protección de la infraestructura estratégica del país, al mismo tiempo que combate las economías ilícitas que financian a grupos armados organizados y comprometen la seguridad de las comunidades”, afirmó el comando militar.
Balance operativo
En lo que va del año, el Grupo de Caballería Mediana N° 5 ha logrado localizar y desmantelar un total de tres válvulas ilegales utilizadas para el robo de petróleo en esta zona del departamento. Con estas medidas, la Fuerza Pública reafirma su compromiso de dañar las finanzas de las estructuras criminales que operan en la frontera y proteger los recursos naturales de la explotación ilegal.












