Balogun, que fue el máximo goleador del equipo con tres goles, fue crucial en la victoria sobre Bosnia al marcar el primer gol justo antes del descanso. Sin embargo, su participación se vio empañada en el minuto 64 cuando cometió una falta que provocó su expulsión al pisar el tobillo del defensa contrario Tarik Muharemovic. Este incidente obligó a su equipo a repensar su estrategia en el torneo ya que su ausencia significó una gran pérdida para el equipo dirigido por Mauricio Pochettino.
Inicialmente se confirmó la suspensión de Balogun, con un partido de sanción por su expulsión. Sin embargo, el giro se produjo el domingo cuando la FIFA anunció que esta sanción sería suspendida por un período de prueba de un año de conformidad con el artículo 27 de su código disciplinario. Esta decisión fue bien recibida por el presidente Donald Trump, quien expresó su agradecimiento a la FIFA por corregir lo que consideraba una injusticia.












