A escasos días de que los colombianos acudan a las urnas para elegir al próximo presidente de la República, la campaña electoral ha sufrido su más fuerte sismo político y judicial. Una rigurosa investigación periodística liderada por Daniel Coronell y publicada de manera conjunta por El País e Infobae, sacó a la luz documentos inéditos que vinculan financieramente al candidato presidencial Abelardo de la Espriella con el entramado global de lavado de activos del polémico empresario barranquillero Álex Saab.
El reporte, soportado en las piezas de un expediente civil cerrado en el estado de Florida, Estados Unidos, detalla que De la Espriella recibió transferencias bancarias que superan los *USD 370.000* en el año 2014. El elemento central de la polémica radica en que estos fondos provinieron directamente de empresas fachadas utilizadas por Saab para desvalijar las arcas públicas de Venezuela a través del sistema de subsidios alimentarios y contratos estatales.
Las pruebas sobre la mesa: Cartas y giros internacionales
De acuerdo con los hallazgos revelados, la ruta del dinero involucra a compañías consideradas clave por las agencias federales estadounidenses en el desfalco de fondos venezolanos. Entre estas resalta Group Grand Limited, una firma registrada en Hong Kong y posteriormente sancionada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de los Estados Unidos.
La revelación incluye una prueba documental calificada por analistas como «irrefutable»: una carta manuscrita y firmada de puño y letra por De la Espriella. En el texto, fechado el 7 de mayo, se exponen instrucciones explícitas dirigidas a una entidad bancaria internacional, acompañadas de una nota marginal que reza:
> “Para 2127 $100.000. El resto para Rafael Mora”.
A este manuscrito lo acompañan diversos soportes de transferencias bancarias que demuestran la consolidación de las operaciones en el exterior.
El dilema ético y el impacto en las encuestas
La defensa pública del abogado y hoy candidato presidencial siempre ha sostenido que su relación con Álex Saab se limitó a una representación legal estrictamente profesional en el territorio nacional, la cual, según sus declaraciones pasadas, cesó de forma tajante en julio de 2019 tras conocerse el indictment (acusación formal) de la justicia de Miami contra el empresario.
No obstante, los nuevos documentos demuestran que el beneficio económico y los nexos contractuales se tejieron años antes de la ruptura pública, alimentando el debate ético sobre los dineros que financiaron o consolidaron la fortuna y proyección pública de una de las figuras que lidera la intención de voto de cara a la primera vuelta presidencial del próximo domingo.












