Durante su primera alcaldía, Federico Gutiérrez (Fico) solicitó la colaboración de alias Douglas, nombre con el que se conoce a José Leonardo Muñoz Martínez, para la reducción de la violencia en Medellín. El propio Gustavo Villegas, entonces secretario de seguridad de su administración, fue clave en establecer canales de diálogo con Douglas, quien se encontraba en proceso de sometimiento y articulado a la mesa de Paz de Itagüí.
Sin embargo, hoy el panorama ha cambiado. Fico ha iniciado una ofensiva infame contra Douglas, olvidando el rol que este jugó en pacificar muchas comunas de la ciudad. Lo que antes se celebraba como gestión eficaz ahora se ataca por intereses políticos, en un claro acto de venganza personal.
Persecución familiar: el caso de Daniel Muñoz Olaya
El más reciente episodio de esta vendetta es la judicialización de Daniel Muñoz Olaya, hijo de alias Douglas, quien se presentó voluntariamente ante las autoridades. A pesar de no estar vinculado a ninguna estructura ilegal y ser un reconocido empresario, fue cuestionado por tener negocios y por una camioneta a nombre de su madre. Acusaciones sin sustancia que solo buscan dañar su imagen por ser hijo de quien es.
Durante la audiencia, el juez del caso fue enfático: “Las guerras personales de Fico no deben involucrar a la familia de Douglas”. Inicialmente se consideró la casa por cárcel, pero la evidencia de la persecución política llevó a una decisión de libertad absoluta para Daniel.
Alias Douglas: de actor armado a líder por la paz
Alias Douglas ha demostrado su compromiso con el proceso de paz. Su participación ha permitido disminuir la violencia en sectores históricamente golpeados por el conflicto. Hoy es un padre preocupado, con deseos genuinos de rehacer su vida y dejar un legado diferente.
En lugar de valorar estos avances, Fico ha optado por deslegitimar el proceso y atacar a quienes fueron sus antiguos aliados. Es fundamental recordar: el que buscó a Douglas para lograr gobernabilidad fue Fico. Hoy, por cálculo político, pretende borrar esa historia. Pero la verdad, como la paz, siempre encuentra la manera de salir a flote.











