En un emocionante partido en Atlanta, la selección española derrotó claramente a Arabia Saudita por 4-0 para conseguir su primera victoria en el Mundial de 2026. Desde el inicio del partido, España mostró un claro dominio sobre el terreno de juego, impulsado por la destacada actuación del joven Lamine Yamal, que abrió el marcador con su primer gol en un Mundial.
El partido se disputó durante la segunda jornada del Grupo H y la motivación de la Roja quedó patente tras las críticas que recibió por su actuación anterior. A partir del minuto 10, Yamal encontró el camino hacia la portería con el apoyo de Mikel Oyarzábal, que luego marcó dos goles en poco tiempo y convirtió el partido en una auténtica fiesta futbolística para los aficionados. Oyarzábal, que había mostrado un mal desempeño en el partido anterior, se justificó marcando sus goles en los minutos 21 y 24, asegurándose un lugar destacado entre los máximos goleadores de la selección española.
Días antes, el técnico de Arabia Saudí, Georgios Donis, había destacado la importancia de contar con jugadores como Yamal y Nico Williams, ante lo que la selección española reaccionó con fuerza. En su primera titularidad, Yamal no sólo marcó un gol, sino que también realizó una actuación que dejó huella, moviéndose con agilidad por el campo y creando ocasiones de gol desde el principio.
El partido también fue una celebración personal para el técnico Luis de la Fuente, que festejó su cumpleaños con esta victoria tan importante. A pesar de varios cambios en el once inicial respecto al partido anterior, las decisiones estratégicas de De la Fuente fueron cruciales para el resultado final. El despliegue de Pedro Porro, Álex Baena y Dani Olmo dio frescura y velocidad al juego español y posibilitó un ataque ofensivo que los saudíes no pudieron contener.
España no sólo mostró sus capacidades ofensivas, sino que también mostró mejoras en defensa. Aunque Arabia Saudí intentó defender con solidez, la selección española encontró la manera de desbordar sus líneas, culminando con un gol en propia puerta de Hassan Al Tambakti tras un disparo de Marc Cucurella que cogió el rebote y selló el destino del partido. Este resultado demostró no sólo el desequilibrio de la defensa saudita, sino también la efectividad de las jugadas de los jugadores españoles.
En una primera parte dominada por España, el equipo actuó de forma más coordinada y respondió con decisión a las críticas. Estos tres goles en la primera parte sentaron las bases para una segunda parte en la que la atención debería centrarse más en gestionar la ventaja. Aunque Ferran Torres volvió a intentar encontrar el camino hacia la portería, la oportunidad se le volvió a escapar y marcó un gol que fue anulado por fuera de juego, lo que refuerza su necesidad de afinar la puntería en los próximos partidos.
Los españoles centrarán ahora su atención en su próximo desafío en el Mundial, donde se enfrentarán a Uruguay, un partido que presenta un enorme desafío. Sin embargo, después de esta impresionante actuación, los jugadores tienen más confianza y están preparados para mostrar su potencial en los partidos que quedan del torneo. El liderazgo de Luis de la Fuente y el rendimiento de sus jugadores dan un rayo de esperanza a la afición española que quiere un camino exitoso en este Mundial.










