La Fiscalía archivó las investigaciones contra el alto oficial retirado, confirmando que las acusaciones de corrupción y nexos con grupos armados en el suroccidente del país respondieron a una trampa orquestada desde la propia cúpula militar.
La justicia le dio la razón al brigadier general (r) del Ejército Nacional, John Jairo Rojas. La Fiscalía General de la Nación archivó formalmente las investigaciones en su contra tras constatar que los sealamientos por presunta corrupción y vínculos con estructuras armadas ilegales —que provocaron su intempestiva salida del servicio activo en 2023— correspondían a un montaje meticulosamente preparado.
Rojas, quien se desempeñaba como comandante del Comando Conjunto No. 2 con jurisdicción en el suroccidente colombiano, pasó de estar adscrito a una importante designación como agregado militar ante la OTAN a enfrentar un expediente plagado de falsedades. Hoy, con la decisión judicial en la mano, el oficial califica el proceso como un doloroso complot interno.
“Han sido dos años y medio de mucha tristeza y de dolor, porque atacaron a mi familia. Salgo victorioso del suroccidente y me dicen que voy de agregado militar a la OTAN, un cargo demasiado importante, y cuando estoy esperando, me sale un informe en el que me pusieron todos los delitos. Siempre dije que era un montaje y fue un teniente que se arrepintió de lo hecho”, reveló el general (r) Rojas.
Un complot gestado en las sombras
El retiro del alto mando cortó de manera abrupta una impecable trayectoria de 36 años de servicio a la patria. De acuerdo con las declaraciones del oficial, con el paso de los días irán saliendo a la luz más evidencias que expondrán cómo se estructuró la trama para lograr su salida del Ejército.
Asimismo, Rojas cuestionó los oscuros intereses que habrían motivado la conspiración en su contra, sugiriendo posibles presiones de grupos al margen de la ley que operaban en su área de operaciones:
“Yo siempre me preparé para defenderme de los bandidos, pero no sé si hay una orden de las estructuras de ‘Calarcá’ o de ‘Mordisco’ que tenían que sacarme. ¿Qué se hizo para que la misma institución me sacara sin ningún motivo?”, cuestionó el oficial retirado.
Dispuesto a volver a vestir el uniforme
Pese al impacto personal y profesional causado por las falsas acusaciones, la vocación del general (r) John Jairo Rojas permanece intacta. Tras ingresar a las filas con tan solo 17 años de edad, el oficial asegura que mantiene su patriotismo y su disposición de reincorporarse a la fuerza pública si es requerido por el Gobierno nacional.
* *Hoja de vida intachable:* Rojas enfatizó que durante sus tres décadas y media en la institución ocupó cada dignidad de forma sobresaliente.
* *Lealtad a las Fuerzas Militares:* Destaca que el país saldría ganando con la experiencia de oficiales que han dedicado su vida entera al servicio de la soberanía.
* *Identidad regional:* Reafirmó su apego a sus raíces en el Tolima y su disposición de servir desde cualquier rincón del territorio nacional.
“El Ejército es mi vida. Mi hoja de vida está impecable, tuve todos los cargos en el Ejército de una forma sobresaliente. Si nuevamente la patria llama, donde esté será Ibagué y Tolima; en el Ejército todos saben que soy del Tolima”, concluyó.
Con la preclusión y el archivo definitivo de la investigación penal, el caso del general (r) John Jairo Rojas sienta un precedente sobre las dinámicas internas y las garantías institucionales dentro de las Fuerzas Militares de Colombia.








